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ONU Mujeres y Uninorte se unen para fortalecer protección de mujeres venezolanas en el Caribe

Patricia Pacheco, representante adjunta ONU Mujeres.Cortesía: UninorteRCN radio

La alianza cuenta con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Desde que comenzó el fenómeno migratorio de venezolanos a Colombia, el Caribe ha sido una de las principales regiones receptoras de habitantes del vecino país, entre esos mujeres y niñas.

Según Migración Colombia, a junio de 2019, en nuestro país residen más de 679 mil mujeres procedentes de Venezuela, que equivalen a casi la mitad de migrantes residentes en todo el territorio nacional.

Esta población ha tenido que enfrentar la crisis y, además, ser víctima de violencia. En los dos últimos años, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica (SIVIGILA) ha registrado un incremento de casos de Violencias Basadas en Género (VBG) en esta población, lo que ha motivado a las instituciones públicas y a las organizaciones sociales a articularse cada vez más, con el apoyo de la cooperación internacional, para profundizar las estrategias de vigilancia, atención y prevención de la violencia contra las mujeres y niñas.

Por eso, y bajo el contexto social que ha tocado a esta población, ONU Mujeres y la Universidad del Norte lanzaron oficialmente una alianza que busca fortalecer la respuesta integral a la violencia en las ciudades de Barranquilla y Cartagena, y los municipios de Soledad y Maicao.

La alianza, que se da en el marco del proyecto ‘Transformando comunidades para proteger a mujeres y niñas’, es apoyada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), y promoverá la realización de jornadas de salud para la atención de mujeres y niñas colombianas y venezolanas, su empoderamiento para la prevención y erradicación de la xenofobia y la discriminación, así como el fortalecimiento de las instituciones locales en la gestión de la información en salud, con énfasis en las violencias por razón de género.

Las actividades de este nuevo trabajo conjunto se proyectan inicialmente para los próximos 12 meses y esperan beneficiar de manera directa a cerca de cuatro mil mujeres y niñas, a través de jornadas de salud; a 120 lideresas venezolanas y colombianas que participarán en encuentros comunitarios y a 65 servidores públicos que serán formados en atención y prevención de Violencias Basadas en Género en los cuatro lugares de trabajo.

El acuerdo fue presentado en un evento en el que representantes de las oficinas y secretarías de la Mujer, instituciones de salud y organizaciones sociales de Barranquilla, Soledad, Cartagena y Maicao, contaron sus experiencias de política pública frente al tema y conformaron mesas de trabajo para consolidar compromisos en el marco del acuerdo.

Dichas mesas analizaron los avances en el tema de políticas públicas y estrategias de intervención comunitaria que cada territorio ha desarrollado hasta el momento, identificando fortalezas y compromisos enfocados a resultados específicos que se puedan complementar con la alianza.

«Aliarnos con la Universidad del Norte, una institución con un reconocimiento y un arraigo en el territorio, creemos es clave para poder llevar a otro nivel estos esfuerzos que se vienen adelantando desde los municipios (…) Para nosotros es clave esa mirada sistemática y rigurosa que trae la academia desde la investigación, pero investigación para la acción”, indicó Patricia Pacheco, representante adjunta de ONU Mujeres, quien también presidió el encuentro con Hillary Midkiff, asesora Senior de Desarrollo Consultivo de USAID Colombia.

Con esta alianza, ONU Mujeres da una importante mirada a Colombia, aunque a nivel regional también adelanta esfuerzos. La organización analiza hoy cómo otros países de América Latina, como Ecuador y Brasil, también se están articulando frente a este tipo de respuestas humanitarias, viendo una doble entrada común: una que reconoce que las mujeres y niñas se encuentran en mayor vulnerabilidad, pero también otra desde el reconocimiento de la capacidad que tienen para tejer resiliencia.

«Lo hemos visto durante los últimos años de negociación del conflicto armado en Colombia. Las mujeres son también agentes de cambio y necesitamos garantizar que sus voces sean audibles. Con esa doble mirada podemos hacer el cambio y transformar a las comunidades para que, en su conjunto, sean más justas y menos discriminatorias”, concluyó Pacheco.

Sobre esta iniciativa, Julián Fernández, profesor del departamento de Salud Pública de Uninorte y coordinador de la gestión de la institución en el proyecto, explicó que la universidad se une a un esfuerzo que ya está en marcha, en el que se han dado diferentes aprendizajes. Por un lado, Uninorte, desde el departamento de Salud Pública, aporta la experiencia que ha tenido en los municipios en temas de rutas de atención y promoción de derechos para personas procedentes de Venezuela, para robustecer los diálogos comunitarios. Pero al mismo tiempo la universidad también podrá aprender, a partir de las experiencias institucionales, para “seguir saliendo de los salones y confrontar las teorías con la realidad”.

«Acá hay una articulación muy fuerte, donde la Universidad junto con ONU Mujeres es facilitador de este trabajo de institucionalidad vinculada a organismos de base comunitaria. Es un proceso constante de construcción conjunta de planificación y articulación intersectorial, en los que realizamos un despliegue logístico en los cuatro municipios”, agregó el docente.

 

prensa

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