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Inés Quintero: “Existe una importante omisión sobre lo que fue la esclavitud femenina en Venezuela”

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Luego de realizar un estudio de casos sobre las mujeres esclavas que buscaban su libertad en los siglos XVIII y XIX en Venezuela, la Presidenta de la Academia Nacional de la Historia, Inés Quintero, concluyó que “hay una importante omisión o diferenciación con relación a lo que es la esclavitud femenina, no por un tema de la feminización de la historia, sino porque en el caso específico de la mujer, la condición de esclavitud tenía un valor agregado, por cuanto la reproducción del régimen de la esclavitud era por vía del vientre de la mujer esclava”.

La información la suministró  Quintero en el simposio Libertad absoluta o servidumbre perpetua. La esclavitud en Venezuela y Nueva Granada, organizado por la Asamblea Nacional, la Academia Nacional de la Historia y el Instituto de Investigaciones Históricas Bolivarium de la Universidad Simón Bolívar, agregando que aun cuando el tema de la esclavitud femenina ha demando cierto interés, son pocos los trabajos que existen sobre la materia.

Durante su intervención en este evento celebrado en la USB el pasado miércoles, en el marco del Bicentenario de las Independencias 1816-2016, Quintero comentó que los estudios historiográficos han privilegiado esencialmente las grandes rebeliones de los esclavos o el decreto de Simón Bolívar sobre la liberación de la esclavitud, entre otros grandes hitos, sin desarrollarse de manera extendida interrogantes sobre cómo vivían los esclavos en esa época, qué tipo de sociedad era, cuáles eran los problemas de los esclavos durante la colonia y la independencia, y particularmente, que pasó después en el siglo XIX con la situación de esos esclavos.

Para desarrollar un capítulo de su libro La palabra ignorada, Quintero trabajó en el tema de la esclavitud femenina, abordando las estrategias de libertad de las esclavas, pero no por las estrategias en sí mismas, sino por lo que dicen los expedientes de estrategias de libertad sobre lo que significa ser mujer y esclava.

En esos expedientes de libertad de las esclavas, figuraban la experiencia individual y humana y  se “exponían estrategias individuales”, no colectivas, ya que ellas sólo buscaban salir del horror de la esclavitud, no generar un movimiento masivo por la libertad de todos los esclavos. “Creo que más que buscar respuestas hacia la condición de la esclavitud femenina y en relación con lo que era cómo lograr la libertad desde la esclavitud, lo que estaba planteado en esta búsqueda era qué significaba ser mujer y esclava al mismo tiempo en el siglo XVIII y XIX en Venezuela”, dijo.

Esos expedientes de libertad de las esclavas, aseguró que son muy ricos con relación a la reconstrucción de la vida de la mujer esclava, ya que a pesar de las dificultades metodológicas presentes en dichos expedientes que además eran  mediados por el Procurador, intervenía el testimonio de la esclava. “Es dramático porque si una esclava quería comprarse a sí misma tenía que buscar la forma de costar menos. Entonces más que enfatizar las virtudes, buscaba enfatizar sus defectos. Es terrible leer en los expedientes como ellas dicen que no valían tanto, es muy conmovedor desde el punto de vista humano y sobre todo desde el punto de vista femenino cuando uno empieza a identificar cuáles eran las dolencias de las esclavas y qué tipo de carencias tenían en su condición física para lograr una disminución sustantiva de su precio y poder optar por la posibilidad de liberarse”.

Cómo logra una mujer esclava ser libre
Según la historiadora, las primeras evidencias tienen que ver con su participación en los movimientos de rebelión, pero eso dificultad la posibilidad de identificar la actuación individual o colectiva de las mujeres en los movimientos de rebelión, porque aseguró que era muy difícil recuperar el testimonio de ellas. A diferencia de lo que se puede obtener de los expedientes de compra de libertad, en donde confirmó que sí está esa voz, mediada por el procurador, pero que reconstruye la vida de una esclava en busca de su libertad.

La manera más directa de conseguir la libertad, explicó, era cuando la esclava se compraba a sí misma y buscaba la manera de obtener los recursos para lograrlo, pues para esa época las esclavas tenían la posibilidad de hacer trabajos físicos o domésticos fuera del horario del trabajo de esclavitud, con el permiso de sus amos. “Imagínense una mujer que trabaja de sol a sol como esclava y después, de noche a noche realizar un trabajo adicional que le permitiera obtener una remuneración extraordinaria de la cual el amo se beneficia, porque ese era el trato si la esclava trabajaba fuera de su casa. Lo que implicaba años de trabajo para poder reunir los recursos suficientes”.

Otra vía para la obtención de recursos era a través de un tercero, pero nunca quedó claro de dónde salían esos recursos adicionales, lo que sí está claro, señaló, es la estrategia de libertad que pasa por la compra y esta compra significaba hacer la solicitud, mostrar que tenía el dinero, pasar por un avalúo y conseguir el menor precio.

En esos avalúos se debatían no sólo las condiciones físicas de la esclava, sino también sus habilidades. “Ahí es cuando uno comienza a reconstruir qué hacía una esclava y qué hacía que valiera menos”. También se puede ver la puja entre la esclava y el amo, porque mientras la esclava exaltaba sus defectos, el amo resaltaba los atributos de ella para conseguir más ganancias de la venta.

De acuerdo a la historiadora, era bastante común que las esclavas luego de obtener su libertad, procuraran la libertad de sus hijos. “Es la puja de la madre por la libertad del hijo y se repetía la situación. Es el juego entre el valor que se daba la esclava, lo que pensaba quien vende y lo que pensaba quien compraba”. No obstante, agregó que también se vivieron situaciones en las cuales no hubo discordia, ni puja, sino una rápida transacción comercial.

Una condición que influía en estas negociaciones, mencionó que tiene que ver con la vejez, dado que es el momento en el que la esclava valía menos. “Es terrible porque una esclava vieja no tenían ningún uso. No podía procrear esclavos y su capacidad física para atender las demandas de su condición de esclava cada vez era más precaria. Eso hacía que disminuyera el precio como esclava y que aumentara su carga para la sociedad y el amo”.

Otra vía de conseguir la libertad era cuando la esclava recibía una oferta de libertad de parte de sus amos, quienes al final de su vida como última voluntad ofrecían la libertad. Esto, reveló que pasaba con frecuencia, pero si la oferta no se realizaba por escrito el trámite era imposible.

prensa

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