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El poder femenino mal pagado

el poder femenino mal pagadoPor:
AMARIS PERAZA
Lunes, 07 de Marzo de 2016

Contrapunto

Imagen tomada de compartirpalabramaestra.org

…en discusiones laborales —generalmente para poder obtener un cargo— la mujer es valorada por su trabajo y por su relación sentimental o vida familiar. Ya que si tiene hijos, automáticamente será descartada, debido a que piensan que eso la puede desconcentrar de su función laboral.

Madres, emprendedoras, profesionales…y percibidas según un percentil que las sitúa por debajo del salario del Otro.

Dicen que Venezuela es el país de las mujeres bellas, pero la verdad es que la belleza pasa a un segundo plano en el día a día, pues la pieza fundamental de una familia en nuestro país es la madre; luego no solo cuidan a los hijos, sino que trabajan, cocinan, emprenden, son hijas y, lo más importante, luchadoras.

Mañana se celebra el día de la mujer y en ese marco he decidido escribir mi columna, pues solo un 5 por ciento de las féminas ocupan altos cargos en las empresas de Latinoamérica según un trabajo que realizó la Encuesta Nacional de Muestra por Domicilios (PNAD, por sus sigla en portugués) en Brasil.

Entonces me pregunto: ¿Esto a que se debe? Pues considero que las mujeres somos más dedicadas, organizadas y disciplinadas que los hombres.

Pero conversando con la profesora de postgrado de la UCAB y consultora de empresas internacional, Milagro Sanoja, me comenta que las grandes corporaciones desde hace 15 años han tenido una tendencia que incentivar el ascenso de mujeres en altos cargos directivos.

“En Venezuela en el área tecnológica se puede comprobar, lo que sí no está todavía correcto son los salarios; los pagos se manejan en percentiles y a nosotras nos van a dar siempre los más bajo del rango. Y creo que es un tema cultural”, acotó Sanoja.

Entre faldas y cultura

Aparte del tema de los salarios, creo que uno de los contra que tenemos las mujeres —especialmente en nuestro país— es que solemos ser muy coquetas y la mayoría somos o muy cariñosas o demasiado extrovertidas por, llamarlo de alguna manera, y eso tiende a verse incorrectamente en el área gerencial de alto nivel.

En este punto coincide la animadora de televisión, Mary Carmen Sobrino, quien no solo ha sido imagen pública, sino que viene de ser directiva de varios medios de comunicación. “El problema es que las mujeres tendemos a no guardar una distancia prudente y suele malinterpretarse, pues el ser cariñosa puede ser tomado como que me están echando los perros. Y eso no solo con la forma de ser, sino de vestirse. Es por eso que en otros países la forma de vestir de las mujeres ejecutivas maneja un código muy específico” apuntó.

Pero aparte de eso, en discusiones laborales —generalmente para poder obtener un cargo— la mujer es valorada por su trabajo y por su relación sentimental o vida familiar. Ya que si tiene hijos, automáticamente será descartada, debido a que piensan que eso la puede desconcentrar de su función laboral.

Esta visión la comparte también la profesora del IESA, Olga Bravo, quien además es consultora de empresas familiares: “la etapa de la maternidad influye por ser cultural, pero creo que eso puede cambiar cuando los hombres se involucren más en la crianza de los hijos, pues ambos sexos tiene el mismo comportamiento y pueden llegar alcanzar las mismas metas”, afirmó.

Y esto no escapa de la realidad del país, ni del Poder que, en un trabajo realizado por Lisseth Boon para Últimas Noticias, desde comienzos del mandato de Hugo Chávez se ha declarado feminista. Como parte de su lucha a favor de los derechos de las mujeres, el Gobierno presenta entre sus logros la mayor participación de las mujeres en la vida política, tanto en cargos de elección popular como por nombramiento del Ejecutivo y del Legislativo.

Actualmente, al revisar la presencia de las mujeres en el Gobierno, incluyendo la Asamblea Nacional que es mayoría de oposición, se constata que la verdadera igualdad de género continúa siendo una materia pendiente. La proporción de funcionarias es menor que a la de los hombres en cargos de poder; y en general, ellas manejan presupuestos más bajos que sus homólogos.

Y no es machismo

La verdad no considero que las mujeres seamos más que los hombres, pero sí somos perceptivas, ordenadas, consecuentes, responsables, disciplinadas y utilizamos mejor los recursos. Otra excusa que se usa mucho popularmente es que somos hormonales. La verdad sabemos controlar mucho ese tipo de conductas.

El ser mujeres nos da la capacidad de poder trabajar y ser exitosas, de poder mantener feliz una familia y ser madres responsables, por lo que deberíamos ocupar mayores cargos directivo o ser más emprendedoras de lo que hemos sido. El mundo cambió y es nuestro turno.

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